jueves, 3 de septiembre de 2009

ANÉCDOTAS DEL SUR PROFUNDO

"GRACIAS A DIOS POR ESTE PATO...
(Y A MIMO Y DAYSI QUE LO CRIARON)"

POR GARYBALDI D' ÓLEO (hondovayork)
Transcurrían los finales del decenio de los 90’s, mi hermano Omar estaba en los menesteres de su carrera universitaria de medicina y en uno de esos viajes fortuitos a nuestra tierra, se juntó como siempre con la familia y viejas amistades.


Saludos por aquí, visitas por allá, unos cuantos limones del patio, un bureo por la casa de los amigos, del parque y sus alrededores; una recogida y desgrane de gandules para el morito con pollo criollo y aguacate y el posterior ‘enganche’ y compromiso con los panas para una noche de velada en ‘El Tradicional’ y ‘La Casona’ (bares cercanos, situados en el centro del pueblo), con lo cual se ‘pondría la tapa al pomo’, se cerraría un maravilloso día de juerga.
El baño temprano allá era ley, máxime si eran los meses finales del año cuando arrecia el frío en la noche. Uno por uno, se fue juntando el grupito, formado en su mayoría por muchachos, en la esquina acordada del parque.
Una vez hubo mayoría, entraron al bar y ocuparon una mesa ‘estratégica’ que le permitía pedir con facilidad sus ‘frescosas’ y tener cerca la ‘pista de baile’ para invitar a las chicas del pueblo ‘a mover el esqueleto’.
Bueno, la noche pasa y merengues vienen, bachatas van y el fervor etílico iba demandando compensación en el estómago y después de dar varias vueltas al asunto, Anthony, que estaba en el grupito, tuvo una de sus ‘maravillosas’ ideas. La misma consistía en la preparación de un suculento ‘asopao’ y a seguidas se comprometió a buscar la carne para el mismo.

¿Quieres saber cómo terminó esta historia? Sigue leyendo aquí. EL PATICIDIO

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